domingo, 9 de agosto de 2015

El lado más humano del Ejército español

Por Redacción One


En apenas dos días han muerto más de 400 personas en Afganistán, un país donde España ha tenido una importante presencia en la última década. Entre las funciones que ha llevado a cabo la misión en este árido país se encuentra la de ayudar a salir adelante a los más jóvenes gracias a la ayuda médica.




(Foto: Ministerio de Defensa)
En apenas dos días han muerto más de 400 personas en Afganistán, un país donde España ha tenido una importante presencia en la última década. Entre las funciones que ha llevado a cabo la misión en este árido país se encuentra la de ayudar a salir adelante a los más jóvenes.

Se trata de Nadjibollah, Setara, Zainab y Bashir, cuatro afganos que gracias a la intervención de los efectivos españoles desplegados en la zona han salvado sus vidas. Nadjibollah, de siete años, no podía tragar alimentos, solo podía beber agua y leche. Uno de sus familiares que trabaja en Herat acudió a pedir ayuda a la teniente coronel médico Ana María Senovilla. Ésta lleva a cabo las pertinentes gestiones para que Nadjibollah fuera tratado y pudiera ingerir alimentos como una persona de su vida.

El niño afgano llegó en abril a España con anemia, desnutrición e infección respiratoria y su primera parada fue el Gómez Ulla. Tras suministrarle aportes vitamínicos, fue trasladado a Barcelona donde fue operado del esófago en Sant Joan de Déu. Nadjibollah regresó a Afganistán en junio tras certificar los médicos su buen estado de salud.

Setara, de 24, llegó a España después de que su marido la cortada con un cuchillo la nariz, los labios y los pabellones auditivos. En nuestro país el teniente coronel Francisco Javier de Juan, jefe de Cirugía Plástica del Gómez Ulla, la operó en tres ocasiones con el objetivo de tratar las secuelas que padecía. Setara evolucionó muy favorablemente y al poco tiempo estaba de vuelta en su país natal.
Con apenas 3 años, una infección de los huesos le había destrozado tibia y peroné a Zainab y le tenían que cortar la pierna. Gracias al programa Cuidam del Sant Joan de Déu, la niña fue operada en una innovadora intervención en la que los doctores “trasplantaron el peroné de la pierna sana de la pequeña, a la que había sido afectada por la enfermedad, lo vascularizaron y consiguieron igualar la altura de ambas extremidades”. Zainab pudo volver recuperada a Afganistán y los doctores fueron reconocidos por su gran labor.

Bashir padecía un cáncer linfático en el año 2002 y fue el primer afgano en ser trasladado a España. Durante 5 años fue tratado en el Hospital Niño Jesús hasta que en 2007 se le dio el alta definitiva. Tres años más tarde comenzó a trabajar como conductor y traductor en la agregaduría de Defensa en Kabul.

Estos 4 ejemplos son solo una muestra de la labor que hacen nuestras Fuerzas Armadas en el exterior. Si quieres leer las historias completas, puedes hacerlo pinchando en este enlace.

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